domingo, 6 de abril de 2014

Unidades de Medición

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domingo, 23 de septiembre de 2012



LA NUTRICION AUTÓTROFA


Si tuvieran que enunciar las principales diferencias entre animales y las plantas, ¿Qué responderían? Uno de los rasgos que se detectan a simple vista es la incapacidad de las plantas para trasladarse de un lugar a otro en forma perceptible. Sin embargo, la diferencia fundamental reside en su capacidad para producir su propio alimento, mediante el proceso denominado fotosíntesis.
            La reacción bioquímica de fotosíntesis es imprescindible para el desarrollo de la vida de nuestro planeta: la luz, el dióxido de carbono (CO2) y el agua (H2O) son la clave de este proceso.
            La fotosíntesis (del griego photo: luz síntesis: juntar, reunir es decir, “juntar por medio de la luz”) es el único proceso natural capaz de abastecer la atmosfera de oxígeno (O2), ya que este gas –esencial para la respiración de la mayoría de los seres vivos- se libera como subproducto de dicha reacción.
            La importancia de la fotosíntesis reside en que es la única reacción capaz de transformar la materia en energía.
Los únicos organismos capaces de realizar fotosíntesis son las plantas vasculares o superiores, las algas, las cianobacterias (o algas azules) y las bacterias fotosintéticas. La vida, tanto en la tierra como en el agua depende, por consiguiente, de la liberación de oxigeno llevada a cabo por los organismos foto sintetizadores.
            Todos estos organismos cuentan además, con una exclusiva ventaja: mediante la fotosíntesis son capaces de elaborar su propio alimento. Por este motivo, se los denomina también autótrofos (del griego auto: propio, por uno mismo; tropos: que se alimenta).
            La fotosíntesis consiste fundamentalmente en la fabricación de alimento rico en energía. Gracias a la energía química almacenada en este alimento, los fotosintetizadores pueden desempeñar todas sus funciones vitales.


La luz del sol  ingresa al bosque perdiendo intensidad, y cada estrato (árboles, arbustos, hierbas) se halla adaptado a esta condición. Por ejemplo, las plantas del estrato inferior suelen tener hojas grandes en las zonas selváticas, lo cual aumenta la superficie de captación de energía solar.



Cloroplastos y Pigmentos Fotosintéticos
            La fotosíntesis tiene lugar dentro de los cloroplastos, organelas exclusivas de las células vegetales que se hallan distribuidas especialmente en las hojas. Cuando se observa en el microscopio electrónico la ultra estructura de los cloroplastos, aparece una doble membrana que delimita una masa gelatinosa: la matriz (o estroma).
            El estroma contiene las sustancias químicas para transformar el dióxido de carbono en glucosa (C6H12O6). Dentro de él se encuentra un conjunto de membranas semejantes a “bolsitas”, los tilacoides (del griego: tylakos: sacos) dichas membranas se apilan unas sobre otras formando conjunto de sacos aplanados denominados grana.

La membrana tilacoides se halla asociada a los pigmentos fotosintéticos: la clorofila y los pigmentos accesorios, es decir, los carotenoides –representados por las xantofilas y los carotenos – y las ficobilinas.
Existen varios tipos de clorofilas, entre los que se destacan las clorofilas a y b (estas se diferencian levemente en su estructura química). Los pigmentos accesorios intervienen en el proceso de fotosíntesis de la siguiente manera: absorben parte de la energía lumínica y luego la transfieren a las moléculas de clorofila a y b.


Fotosíntesis Paso a Paso
            La energía lumínica que capta la clorofila es indispensable para la síntesis de glucosa: gracias a aquella dos sustancias inorgánicas simples CO2 y H2O se combinan y forman una sustancia orgánica compleja (glucosa). Pero esto no es tan simple como parece ya que están involucradas unas cincuenta reacciones bioquímicas que se producen simultáneamente.
Para facilitar su estudio la fotosíntesis se divide en dos etapas: Luminosa y Oscura.



Etapa luminosa o Fotoquímica. Requiere indefectiblemente de la energía lumínica y se lleva a cabo en las membranas tilacoides. Allí se produce la transformación de energía lumínica en energía química, que queda almacenada en la molécula de ATP.
El exceso de energía captada por la clorofila produce la ruptura de la molécula de agua (fotólisis) y, de esta manera, el oxígeno se libera a la atmosfera. El hidrógeno, producto de la destrucción de la molécula de agua, es capturado por otra molécula, el NADP+, y se forma una nueva molécula, el NADPH.
Etapa oscura o biosintética. Tiene lugar en la matriz del cloroplasto y no necesita de la acción directa de la luz, pero sí de las moléculas que se han formado en la etapa luminosa (NADPH Y ATP).
En esta etapa, que no debe interpretarse como exclusivamente nocturna, la energía química almacenada en la molécula de ATP y el átomo de Hidrógeno del NADPH se utilizan para transformar el CO2 en glucosa. El conjunto de reacciones que intervienen en la síntesis de la glucosa se denomina ciclo de Calvin en honor al científico que las descubrió.
  Cada célula vegetal puede tener de uno a cien cloroplastos. Esta es una figura de un cloroplasto. La cantidad de cloroplastos varía según la especie y sus condiciones de crecimiento.
Los estomas y el ingreso del Dióxido de carbono.
Las hojas cuentan, sobre la cara inferior o abaxial, con unas estructuras que permiten el intercambio gaseoso de la planta con la atmósfera: los estomas del griego (stoma: boca) Un estoma está formado por dos células, denominadas células oclusivas, que delimitan una abertura, el poro estomático u ostiolo.

Los estomas son los de color  marrón, se muestran sus células oclusivas
            Las células estomáticas tienen la capacidad de determinar la apertura o el cierre del poro estomático, y esto regula la entrada y la salida de gases. Por ejemplo, si el poro se encuentra cerrado, el intercambio gaseoso es nulo, pero si este se abre, la entrada y la salida de gases aumentan considerablemente.
            El intercambio gaseoso tiene lugar por difusión, desde la zona de mayor concentración de gases hacia la de menor concentración.
            El CO2 ingresa por los ostiolos y es transportado hacia el parénquima clorofílico, donde se transforma en glucosa. El oxígeno, subproducto de la fotosíntesis, también se libera en la atmósfera a través de los poros estomáticos.
Las raíces y el ingreso del agua.
            En las plantas terrestres, el agua se encuentra en mayor concentración alrededor de la planta que dentro de ella, por lo que ingresa en el vegetal. Este pasaje, que se realiza sin gasto de energía a través de los pelos absorbentes de las raíces, se denomina ósmosis.
            Los pelos absorbentes de las raíces reúnen a la perfección todas las condiciones requeridas para que se dé este mecanismo: están formados por una sola capa de células, cuya membrana celular es delgada, húmeda y semipermeable.
            Las sales minerales, que se encuentran disueltas en el agua e ingresan junto con ellas, cumplen diferentes funciones en el vegetal.